ENCUENTROS CATEQUÉTICOS
| Imposición de la cruz | Síntesis de la fe | Un intento de ordenar dudas | Preparación a la penitencia | Tres encuentros con los padres | Una familia tipo |
SALUDO INICIAL
Queridos niños:
Bienvenidos a la Iglesia.
Ya hace dos cursos que empezasteis la catequesis.
Todas las semanas nos vemos para ir aprendiendo a conocer a Jesús, a quererle y a imitarle
Los catequistas somos los cristianos mayores que os enseñamos, junto con vuestros padres y vuestros profesores a ser buenos cristianos y buenas personas.
El próximo curso, si Dios quiere, haréis la Primera Comunión. Recibiréis a Jesús y participaréis en la misa de todos los cristianos.
Ser cristiano significa seguir a Jesús, conocerle y amarle.
Hoy vamos a imponeros la cruz, que es el símbolo del cristiano.
Pero antes queremos que le conozcáis un poco.
En esta mesa tenemos dos figuras:
Una de la virgen María, con su hijo Jesús en brazos.
Otra de Jesús en la cruz, cuando le asesinaron de una forma muy cruel.
Jesús y María, su madre, son nuestros modelos.
Lectura del evangelio de Lucas
El nacimiento de Jesús fue de esta manera: Los padres de Jesús vivían en Nazaret, a unos 150 kilómetros de la capital, Jesrusalén. El emperador quería saber cuántos súbditos tenía y mandó empadronarse a todos los habitantes.
José y María, que estaba esperando un hijo, tuvieron que hacer un largo viaje para cumplir las órdenes del emperador y, a lomos de un borrico, recorrieron el largo trayecto.
Al llegar a Jerusalén María sintió dolores de parto, y, como eran pobres, no encontraron ninguna pensión para dormir, por lo que tuvieron que pasar la noche en una cueva.
Allí nació Jesús. Y María le envolvió en pañales y le acostó en el pesebre.
Palabra de Dios.
Lectura del evangelio de Lucas
Cuando Jesús tenía unos 33 años, después de haber enseñado a la gente a quererse, a respetarse y a colaborar unos con otros; después de haber hecho muchos milagros e incluso resucitar muertos, las autoridades y las personas más influyentes le prendieron porque él siempre defendía a los débiles, a los pobres y a los enfermos.
Le juzgaron acusándolo falsamente de haber hecho cosas muy malas: le ataron con cadenas. Le pusieron una corona de espinas, lo azotaron y lo llevaron a un monte donde lo crucificaron hasta que se murió.
Le enterraron en un sepulcro y a los tres días resucitó.
Por eso Jesús sigue vivo y está siempre presente con nosotros.
Palabra de Dios.
Ahora ya conocéis un poco mejor a María: Es nuestra madre del cielo. Tenéis que quererla y acordaros de ella como os acordáis de vuestra madre.
También conocéis mejor a Jesús.
Lleváis en el cuello la cruz, que es la señal del cristiano.
Debéis rezarles todos los días por la noche,
Debéis venir a la misa de los domingos para aprender a ser buenos cristianos y poder hacer la Comunión el año próximo.
Conservad la cruz para traerla a la Primera Comunión.

REINO DE DIOS
![]()




![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()

i. “Introducción al estudio de la biblia” (10 volúmenes) Editorial Verbo Divino. Estella. Navarra. 1992
i. “Introducción a la teología” Rovira Belloso. LA BAC . Madrid. 1996
i. “Iglesia de Iglesias. Eclesiología de comunión. Sígueme. Salamanca. 1991
ii. La Eucaristía. Manuel Gesteira. Sígueme. Salamanca. 1996
i. Juan Luis Ruiz de la Peña. La Pascua de la creación. Escatología. La BAC Madrid 2000
i. Raúl Berzosa. Evangelizar en una nueva cultura. Respuestas a los retos de hoy. Ed. San Pablo. Madrid 1997
(Aconsejo suscribirse a “Cristianismo y Justicia” Rua de Lluria, 13. 08010 Barcelona. espinal@redestb.es)
La envían gratis. Si se quiere pagar son unas 12 € al año.
Se pueden consultar todos sus números en la web – www.fespinal.com




TRES ENCUENTROS CON LOS PADRES
PRIMERA CHARLA
A LOS HIJOS HAY QUE DARLES POCAS ÓRDENES, QUE SEAN CLARAS Y CONCRETAS Y QUE SE CUMPLAN.
Al dar las órdenes hacerlo con calma y serenidad. Mirando a los ojos.
Si se está constantemente encima de ellos sermoneándolos, esa comunicación no será eficaz.
No presionar ni asfixiar, porque necesita un margen de autonomía.
Proteger a los hijos es distinto a sobreprotegerlos. El hijo debe ser protagonista de su destino.
Si suplantamos lo que deben hacer los hijos éstos se volverán perezosos, indolentes, pasivos, irresponsables. Y esto es lo contrario al mundo que van a vivir, donde el individuo debe tener una alta capacidad de decisión.
Tendemos a reprocharles sus errores, pero tienen derecho a equivocarse porque se están formando.
Hay que decirles que estamos orgullosos de ellos, que les queremos, besarlos, acariciarlos, comunicarles nuestros sentimientos.
No exigir que nos cuenten sus cosas y sentimientos. Cuanto más nos empeñemos, menos nos van a hablar y más nos van a mentir.
SEGUNDA CHARLA
SER MAYOR, CRECER
“¡Es que nosotros ya somos mayores!”.... fue la respuesta espontánea de un niño de 2º curso de educación primaria al comentario de una profesora.
Lo que sale por la boca de este niño es su convicción y sentimiento de ser mayor.
Es una experiencia importante que comienza en el primer ciclo de primaria y se consolida en los dos años siguientes.
Es un sentimiento que nace de la conciencia de que uno ha progresado mucho en su capacidad de comprender y aprender cosas nuevas, en el dominio de sí mismo y en las relaciones con los compañeros.
En este proceso de crecimiento y maduración de los niños y niñas de estas edades ( 6-8 años) hay un factor decisivo: la escuela. La catequesis es vista como una escuela.
Tanto en la escuela como en la catequesis, se les debe proporcionar a los niños y niñas:
• La capacidad de aprender
• La capacidad de vivir en el grupo social que forman los compañeros.
• La capacidad de ir siendo más independiente de los adultos, tener más iniciativas y responsabilidades sobre las cosas.
La valoración que los adultos y los demás compañeros hacen de uno mismo tiene mucha importancia porque le ayudan a formar su propia imagen (autoimagen).
La autoimagen y la autoestima son sentimientos que van a estar influyendo en la adquisición de los sentimientos de cooperación y solidaridad, fundamento de las relaciones interpersonales en los años posteriores.
La autoestima (la afirmación de sí mismo) se manifiesta por:
• Gusto por estar con los compañeros y jugar con ellos.
• Gusto por preguntar en clase, en la catequesis, por enseñar sus trabajos.
• Tener sus propios gustos y aficiones
• Curiosidad y atracción por lo desconocido, sin sentido del riesgo y del peligro.
• Amor propio
• Interés por la competición y por quedar bien.
El objetivo educativo de estos años es crear un ambiente donde sea posible el desarrollo de una persona que: va creciendo y madurando- va siendo cada vez un poco más responsable e independiente de sus padres, profesores, catequista- crece en confianza en sí mismo y en sus posibilidades.
TERCERA CHARLA
RELACIONES INTERPERSONALES
El niño de 7 años está preparado y capacitado para aceptar alguna de las responsabilidades domésticas. A esta edad muchos niños quieren ayudar y, a menudo, se hacen cargo de ciertas tareas de rutina como hacer su cama, ayudar a preparar la mesa, hacer recados etc. Esta ayuda no es uniforme, sino que se cansa pronto de una tarea y desea cambiarla por otra.
Es una etapa en la que se observa por parte de los padres una mayor facilidad para controlarlo e influir en él.
Cuando se le interrumpe algo que está haciendo (jugando al aire libre, leyendo un libro) se enfada y muestra su malestar.
Los niños varones se complacen en largas caminatas en compañía del padre y mantener con él largas conversaciones sobre temas “ masculinos”, como la perforación de los pozos petrolíferos, los viajes espaciales,.....
Las niñas son más sensibles a cualquier reprimenda del padre y pueden mostrarse celosas de cualquier atención que este muestre hacia su madre.
Se siente orgulloso de su hogar y de su familia, y, a menudo, los compara con los hogares y las familias de sus amigos.
Si ha estado compartiendo habitación con sus hermanos, preferirá una habitación propia.
Es probable que varios niños se agrupen y formen una pandilla contra otro. Muchos niños de esta edad tienen dificultades con niños mayores, que los intimidan.
Puede preocupar al niño su lugar dentro del grupo y quizás tema no agradar a los otros niños; en especial quiere que “ los otros chicos no se rían de él”.
Comienza a aparecer alguna discriminación respecta a las niñas. Los varones no admiten la molestia de las niñas y estas no creen que aquellos se comporten correctamente.
El niño de 7 años comienza a sentir una mayor inclinación a conocer a gente extraña.
A los 8 años el niño no colabora tanto en casa como a los 7. Lo que hace ahora depende de su estado de ánimo. Prefiere realizar trabajos que él mismo concibe e idea. Le disgustan muchas de sus antiguas tareas ( secar los platos, poner la mesa, ordenar su habitación). Refunfuña ante ellas. Sin embargo ciertas tareas nuevas y de mayor responsabilidad las aborda el niño con verdadero interés. Los varones prefieren reparar algún enchufe u otro aparato doméstico. Ambos sexos encuentran placer en cocinar.
Necesita la ayuda de sus padres para reorganizar su vida. Tiene tendencia a ramificarse demasiado en sus pensamientos y actividades. Es desordenado. Sus intenciones son buenas pero necesita supervisión y ayuda. Con todo le agrada una casa limpia. Puede ser muy cuidadoso con ciertas cosas que son muy importantes para él ( libros de cuentos, su pupitre, sus muñecos-as)
Le agrada algún sistema de recompensa.. Puede ser un sistema de puntos, a condición de que estos se transformen con frecuencia en valores monetarios., Este interés por el dinero se puede aprovechar como motivación para sus conductas.
Un horario con sus tareas clavado en el corcho de su habitación ayuda al niño aceptar alguna de sus responsabilidades. Los recursos necesitan reemplazarse con frecuencia.
Es sumamente exigente con su madre. Su comportamiento mejora fuera de casa.
José Andrés Tuya Medio
PsicólogoTerapeuta familiar
UNA FAMILIA TIPO (Más o menos)
Somos Juan y María y tenemos un hijo de 9 años y una hija de 7.
Yo, Juan, trabajo en una empresa de montejes10 horas diarias, no siempre al mismo turno y además hay días que tengo que echar horas.
Yo, María, tengo un horario más estable: De lunes a viernes, de 8 a 3.
Hemos decidido “meternos” en un piso, y entre la hipoteca y los demás gastos de coche, actividades de los niños, comer, salir alguna vez, etc., casi no nos alcanza el dinero.
Además tenemos a una persona que nos lleva y recoge los niños del cole.
A partir de las 4 de la tarde nos empieza, sobre todo para María, una segunda jornada laboral: Las tareas de la casa, con las que yo, Juan, colaboro siempre que la jornada laboral me lo permite que suele ser pocas veces, además vengo tan cansado…
Hay que hacer las labores de la casa, comprar, llevar los niños a las distintas actividades: hacen inglés y deporte. También solemos visitar a la suegra que anda un poco mal. Además, cuando llega el fin de semana el niño juega al futbol y la niña hace natación. Los dos son muy buenos y están federados. Además los dos van al catecismo.
Nos complica mucho la vida ayudarles a hacer los deberes, porque para nosotros ellos son muy importantes y les solemos dedicar todo el tiempo que podemos. Queremos lo mejor para ellos y a veces andamos excesivamente agobiados con tantas cosas y tantas ocupaciones.
Casi no tenemos tiempo para hablar entre nosotros y con ellos.
Casi nunca coincidimos ni siquiera para comer y cenar, y además a los 4 nos gusta relajarnos un poco viendo la tele, con tal de que no sean esos programas de tragedias con los que nos invaden, por lo que buscamos algún programa de esos intrascendentes.
Los domingos tanto los niños como nosotros (cuando no tienen actividades), nos dedicamos a dormir la mañana y descansar, solemos ir a ver los abuelos y, en la medida que podemos, aprovechamos las tardes para salir los 4 juntos.
Como pareja procuramos salir juntos también alguna noche (los abuelos disfrutan mucho con los niños) y cuando la economía nos lo permite cogemos un fin de semana para hacer turismo rural que a todos nos gusta mucho.
Somos conscientes de nuestra frialdad religiosa. Normalmente no asistimos a misa y tampoco los niños por lo dicho anteriormente. No tenemos nada en contra, pero reconocemos, con honradez, que esta dimensión ocupa uno de los últimos lugares en nuestras inquietudes y preocupaciones.
Sabemos que, como cristianos, la fe, el evangelio, Jesús, la Iglesia, en definitiva la Comunidad Cristiana, debe ser un referente para nosotros, pero lo es en un grado muy elemental, casi nulo.
PARA TRABAJAR:
Califica de 1 a 10 la objetividad de este relato:
Di dos cosas que sean muy buenas en la vida de esta familia:
Di dos cosas que sean peligrosas en la vida de esta familia:
Di dos cosas que deben modificar en cuanto a su forma de entender la fe: