ROPERO
Una parte importante de la población, sobre todo gitanos y en menor medida inmigrantes, se visten y calzan en el ropero parroquial.
Hay prendas que escasean: playeros y ropa de deporte.
Llega mucha ropa que no tiene ningún tipo de salida.
El ropero debe ser integrador y educador de forma que facilite que las personas tengan una imagen favorable para la convivencia, sobre todo los niños ya que su aspecto puede ser causa de marginación.
Hay ropa muy diversa que hay que clasificar.
NOS PROPONEMOS:
Asegurar la limpieza del local, colocación y distribución de la ropa, seleccionando la que se va a entregar, la que irá para Riquirraque y la que irá al contenedor.
Conseguir que los usuarios sólo lleven lo necesario, para lo que se entregará sólo aquella que previamente venga informada por el equipo de Acogida.
Sensibilizar a la población sobre el tipo de ropa que se necesita.
Contactar con otras parroquias y hacer intercambio de ropa.
Colaborar para hacer un ropero común.
COMPONENTES:
Tres voluntarias
DÍAS DE ATENCIÓN AL PÚBLICO:
Los jueves, de 11 a 13 h.
Reflexión: la realidad de nuestros roperos
Si alguien se para a hablar un momento con cualquier voluntario de los roperos de Cáritas de Avilés podrá percibir la angustiosa situación en que se encuentran, no porque falte ropa, sino más bien por todo lo contrario. El exceso de ropa es tal que ya no se sabe qué hacer con ella.
Toda la ropa que tenemos en los roperos es producto del buen corazón de muchas personas, es que "da pena tirarla" y es cierto, también a los voluntarios/as del ropero les da pena tirarla pues en muchas ocasiones está en buen estado, pero entonces ¿qué hacer con ella?
Esta misma pregunta se plantea Cáritas Española, pues el problema no es solo de Avilés es un problema de toda España.
Empecemos a analizar por el principio el proceso que sigue la ropa hasta almacenarse en nuestros roperos.
Una chaqueta, un jersey o unos pantalones pueden tener su origen en cualquier país del sudeste asiático incluso en Latinoamérica, donde un montón de trabajadores mal pagados elaboran las telas y en algunos casos las prendas que luego se venden en las grandes cadenas textiles de Europa. Esto es el fruto de la globalización y la libre competencia que permite que cada vez la ropa esté a precios más asequibles y así podemos adquirir un mayor número de prendas cada temporada.
Una vez que la chaqueta, el jersey o los pantalones están en nuestro armario los ponemos un número variable de veces a lo largo de esta temporada (cuantas más prendas tenemos, menos usamos cada una de ellas). Cuando cambia la estación guardamos las prendas en el armario y adquirimos otras nuevas más apropiadas. Pasa el tiempo y después de una o dos temporadas (dependiendo de la compra y la capacidad del armario) resultan que nuestro armario está lleno y no podemos cerrarlo, así que se impone una limpieza de armario. Y claro, nos da tanta pena tirar esa ropa, que todavía puede valer, aunque yo ya no la ponga. Así que llenamos una bolsa y nos dirigimos con ella al ropero de Cáritas más cercano.
Pero la historia no acaba ahí, una vez en el ropero unas voluntarias la sacan de las bolsas, la lavan si es necesario, la colocan en estantes y la distribuyen a las personas que la necesitan, según las necesidades de cada cual. Y claro, las necesidades de ropa son específicas: chandals, vaqueros, faldas largas, ropa de niño pequeño resistente, calzado cómodo, mantas, sabanas, toallas, cortinas.....y claro, al ropero llegan trajes de chaqueta, pantalones de vestir, blusas, camisas, zapatos de tacón....cosas monísimas pero que no siempre responden a las necesidades de los que pasan por el ropero en busca de ropa.
Además la cantidad es cada vez mayor, por cada persona que sale del ropero con una bolsa llena de ropa, han llegado tres aproximadamente, y aunque se desecha la ropa el mal estado, se sigue recibiendo más ropa de la que sale.
Bien, ésta es la situación y me dirán ustedes y ahora ¿qué hacemos con la ropa que nos sobra?
O ¿porqué acumulamos ropa que sabemos que no se necesita mientras seguimos necesitando otro tipo de ropa? ¿Será que nos da apuro decir que no nos traigan más ropa? También a nosotros nos da cargo de conciencia tirarla a la basura.
¿Y dar la ropa para la venta de segunda mano? ¿Y vender nosotros la ropa que nos sobra?
¿Estamos respondiendo a una necesidad o estamos manteniendo una estructura por no saber cómo reorganizarla?
Lo primero y más importante es reconocer agradecidamente la generosidad de muchas personas, que han entregado la ropa que no usan, para apoyar a otras familias menos favorecidas social y económicamente.
PERO tras unos años nos han surgido dos problemas: tenemos almacenada demasiada ropa y ésta no es adecuada para las necesidades.
Para ayudarnos a entenderlo mejor pondremos algún ejemplo:
Si alguien está enfermo y necesita una medicina específica no parece lógico darle cualquiera otra aunque me haya sobrado de otra enfermedad.
Si alguien tiene hambre se le puede solucionar momentáneamente con cualquier alimento; pero si queremos que se alimente de forma equilibrada, para evitar males posteriores, no le podemos dar siempre galletas.
Si alguien está desnudo utilizaremos cualquier prenda; ahora bién, si pretendemos que una persona o familia se integre en la sociedad, en el colegio… no vale todo.
No podemos dar unos zapatos del 40 a alguien que calce el 37, por muy pobre que sea. En verano, ropa de verano y en invierno, ropa de invierno (no al revés); la ropa interior es tan importante como la que se ve; las camas necesitan sábanas, etc.
Cáritas, que busca una solidaridad efectiva, orientada a la promoción, pide vuestra colaboración para que las personas salgan adelante por sí mismas y que los niños rompan el círculo de la pobreza. Todo esto exige reflexión y medidas de apoyo específicas.
A continuación os ofrecemos una lista con las necesidades reales que tenemos, si quieres colaborar con criterio y no solo vaciar el armario esperamos tus generosas aportaciones.
Chandals niños/as de 6 a 14 años
Chandals señora
Cazadoras/anoraks niños/as
Bufandas y guantes niños/niñas.
Chubasqueros
Ropa de cama; Cobertores/Mantas
Ropa interior (mudas)
Ropa de Bebé
Rodillos de cocina
Cortinas
Botas de agua niños/niñas
Otros: igualmente se necesitan zapatos y playeros; paraguas, etc.