INICIO

SAN LORENZO DE CORTINA

Ermita Prerrománica

NECRÓPOLIS MEDIEVAL

RESTAURACIONES

San Lorenzo

San Antonio 

    

             

                         

EXCAVACIONES Y PROYECTO INTEGRAL DE RESTAURACIÓN (26/11/10)

Informe de las segundas excavaciones arqueológicas (2010)

a) Presentación del acto

b) Reseña de prensa

c) Audio de las intervenciones

RESTAURACIÓN INTEGRAL: Convenio excavaciones (Audio)

Proyecto integral de restauración (2010)

          a) Memoria general del estado actual de la capilla

          b) Mediciones y presupuesto de restauración

          c) Plano general de la capilla reformada

          d) Plano general de los alzados

El Arte Cristiano (Juan Goti Ordeñana)

1. Enero 2007 (Planteamiento)

2. Julio 2010: Cronograma y bases

3.  Resumen de Prensa (agosto 2010)

4. Buscando huellas del pasado

 

Si desea contribuir con su aportación a la restauración integral de la que fue la primera iglesia parroquial de Llaranes (San Lorenzo de Cortina), puede hacerlo en la cuenta corriente abierta para este fin en Cajastur de Llaranes

(C/C, “Restauración San Lorenzo”. Nº 2048 0130 85 3404000571

Los ingresos que se hagan en esta cuenta sólo se usarán para su restauración.

 

 

  IGLESIA PRERROMÁNICA

 

Estudio realizado por los profesores de Historia:

Amador Álvarez y Mª José Lodos 

 

UBICACIÓN Y ENTORNO

En la zona conocida popularmente como Llaranes Viejo se alza la pequeña capilla de San Lorenzo, como modesto testigo de la antigua iglesia Parroquial de Llaranes (antes “Leranes”), tal como figura en textos medievales que hacen referencia a su pertenencia al alfoz (entorno) de Gozón, su donación al Salvador de Oviedo, su posterior dependencia de San Nicolás de Avilés etc.

La pila bautismal y el cementerio que igualmente acompañaban a toda iglesia medieval no se conservan en la de San Lorenzo. El cementerio, al igual que en la mayoría de las iglesias rurales, se ubicaría en la parte posterior de la iglesia o en uno de sus laterales.

Actualmente la capilla de San Lorenzo acusa en su maltrecha estructura no solo por la inevitable impronta del tiempo sino también por las numerosas y deficientes reformas.

 

VENTANA PRERROMÁNICA

De su pasado medieval cabe reseñar la existencia de una característica ventana prerrománica, probablemente del siglo X, cuyo modelo se repite en numerosas iglesias rurales de la región: San Martín de Salas, San Martín de Laspra, San Cipriano de Pillarno, etc. Se trata de una pequeña ventana geminada tallada en un bloque monolítico de piedra caliza, con decoración sogueada, y enmarcada por una moldura de resalte

 

PASADO MEDIEVAL

Hace referencia a su pasado medieval la disposición este-oeste del eje de la Iglesia. En efecto, el cristianismo medieval orienta la cabecera o ábside de sus iglesias hacia el este, hacia el lugar por donde surge la primera luz del día. Luz que simboliza a Cristo  (Lux Mundi )  y que ilumina el altar, situado en la cabecera, a través de una pequeña ventana que existe en el ábside de toda iglesia cristiana.

Tipológicamente la capilla presenta una planta basilical, de una sola nave, y dimensiones muy reducidas.

 En el exterior, la fachada principal muestra una obra de cantería realizada en tosco sillarejo con las esquinas rematadas a soga y tizón. El elemento más significativo de esta fachada es, sin duda, la ventana prerrománica anteriormente aludida. Sobre la puerta de entrada se disponen varios sillares en sentido vertical, a la manera de dovelas, que recuerdan los arcos  ciegos de descarga, tan abundantes en el prerrománico de nuestra región.  Como remate de la fachada se dispone una espadaña campanario.

La fachada sur muestra un muro realizado en mampostería, mientras que la fachada este y norte tienen una simple carga de cemento.

RETABLO GÓTICO

Recuerdo de su antigua función parroquial es un notable altar-retablo, de trazo goticísta, con relieves de cuadrifolias y tetrapétalas, así como vides y espigas que simbolizan la Eucaristía. El retablo está presidido por la Inmaculada (pisando  a la serpiente, símbolo del pecado): en las peanas laterales se sitúan San José y el

Niño y     San Lorenzo con la parrilla y la palma, instrumentos y símbolos de su martirio.

Estas y otras imágenes -  merecedoras todas ellas  de una restauración -  dignifican las paredes de la capilla: la Virgen de Guadalupe, patrona de México, aureolada por una mandorla flamígera o almendra mística, san Antonio, etc.

 En el interior, la iluminación de la Iglesia es proporcionada por la ventana prerrománica de la fachada principal y por sendas ventanas que se abren en la zona de la cabecera de los muros norte y sur. Esta últimas, resultado de reformas, contribuyen a iluminar el altar en sustitución de la luz que entraría por la ventana del ábside, y que fue cegada o destruida en el desarrollo de las obras.

 

REENTRONIZACIÓN

El 1o de agosto de 2005, festividad de San Lorenzo, han sido reentronizadas las tallas de San Lorenzo y San Antonio, previamente restauradas.

Ambas imágenes, profundamente deterioradas y repintadas, fueron   reparadas de las lesiones recibidas a lo largo del tiempo, bellamente restauradas por dos alumnas de la Escuela de Arte de Avilés, Mónica Ruiz y Ana Paíno, respectivamente, recuperando su estado original de figuras policromadas.

Se trata de dos imágenes del S. XIX, fruto de la imaginería popular, tallas de madera de nogal, de importante valor.

Debido a su deterioro estaban retiradas detrás del presbiterio y, después de su restauración, han sido de nuevo entronizadas en lugar preferente.

Para ello, Jesús Alfredo Suárez Díaz ha hecho y donado sendas peanas de castaño, molduradas con filigranas y tetrapétalas, réplicas ambas de las existentes en el retablo goticista de la capilla.

Ambas imágenes contribuyen, pues, a resaltar el retablo existente y a aumentar la belleza de nuestra pequeña joya de San Lorenzo de Cortina.

Agradecemos a la Escuela de Arte del Principado de Asturias en Avilés, así como a las restauradoras y al artesano que hayan puesto sus dotes artísticas al servicio de la capilla y cuya obra se perpetuará para disfrute y devoción de las personas que acudan a visitar y orar a este templo.

^

 

NECRÓPOLIS MEDIEVAL

 

 

LA NECRÓPOLIS DE SAN LORENZO DE CORTINA (LLARANES VIEJO) AVILÉS.

 

(Excavaciones arqueológicas realizadas por la empresa L’ Azagaya.

Arqueólogas: Paula Bartolomé Ovejero  y Catalina Yánez Solís)

(Diciembre 2002/abril 2003)

  

1.  SITUACIÓN GEOGRÁFICA Y CONTEXTO DEL YACIMIENTO:

(LOCALIZACIÓN DE LA EXCAVACIÓN)

 El yacimiento de la ermita de San Lorenzo de Cortina se ubica en el poblado de Llaranes Viejo, en Avilés, Asturias.

    Referencias arqueológicas documentales cercanas al edificio:

    Poblamiento desde el Paleolítico Medio

    Numerario romano.

    Toponimia en relación al mundo romano.

    Ventana geminada del edificio.

    La ermita de San Lorenzo de Cortina es un edificio de planta rectangular de nueva construcción (11m x 7m), que conserva en la fachada una ventana geminada contextualizada por César García de Castro en torno al S. X, y que se corresponde con alguna edificación anterior.

    Con la excavación arqueológica se ha documentado la existencia de ese edifico anterior, del que se conserva la zapata de cimentación, sobre el que se levanta el actual.

    Además, la excavación reveló una necrópolis y una sacristía que sufrió remodelación, y posteriormente se destruyó, anexa al edificio ritual en la zona sur.

 

2. INTERVENCIÓN ARQUEOLÓGICA

 

    Objetivo:

    Obtener datos sobre la fecha de fundación del edificio.

    Relación de este edificio con posibles estructuras arquitectónicas o construcciones anteriores.

    El Ayuntamiento de Avilés encargó la excavación arqueológica

    Comenzó el día 12 y terminó el 29 de diciembre de 2002.

 

3. DESCRIPCIÓN DEL YACIMIENTO

 

    Zapata de cimentación de un edificio anterior.

    La zapata de cimentación del edificio actual.

    Una necrópolis o cementerio: sepulturas en fosa y en lajas.

    Una sacristía que se remodeló y posteriormente se destruyó.

    Cronología relativa y absoluta.

 

4. SECUENCIA ESTRATIGRÁFICA. CONTEXTO DE LOS ENTERRAMIENTOS

 

    No existe un inventario específico.

    En general hay ausencia de ajuares o  son de gran pobreza.

    Su cronología es muy amplia.

    Con gran variedad de tipos.

    Ausencia casi total de dataciones absolutas.

    Repartidas por toda Asturias.

    Las que están en relación a un templo suelen estar en el exterior.

 

5. ENTERRAMIENTOS DOCUMENTADOS

Los enterramientos excavados han sido 8: Dos de ellos en lajas, y el resto en fosa.

    Enterramientos en fosa

 - Aparecen tanto por encima  como por  debajo de las tumbas de lajas.

    Disposición,  cubito supino.

    Manos sobre la pelvis.                                                   

    Orientación E-W.

    Enterramientos en laja.                                                                                    

    Han sido 2.

    No están completos.

    Fueron destruidos parcialmente.

- Todos parecen tener orientación E-W, con la cabeza hacia el oeste, lo que corresponde a un ritual de enterramiento típicamente cristiano.

 

6. MATERIALES DOCUMENTADOS

 

    Ausencia de ajuares y los escasos restos cerámicos.

    Dificultad para evaluar la necrópolis.

    Son sólo significativos tres fragmentos cerámicos.

    Uno de los enterramientos se dató a mediados del siglo XIII (Muerto 7), otros dos del siglo XIV (Muerto 1 y Muerto 5), y uno de comienzos del siglo XV.

 

7. DATACIONES ABSOLUTAS

 

    Se realizaron por carbono 14. Es una técnica que mide los isótopos de C14 y C12.

    Se recogieron muestras de cuatro individuos

    Tres de ellos pertenecían a enterramiento en fosa, y uno en lajas

    Los resultados muy positivos, confirman los restos más antiguos de mediados del siglo XIII, y los más recientes del siglo XV.

 

CONCLUSIONES

 

    La existencia de una primitiva zapata de cimentación revela la presencia de un edificio anterior (quizá en relación con la ventana geminada que hoy se conserva en la fachada del edificio)

    Se revela la presencia de un edificio anterior sobre el que se levanta el actual.

    La necrópolis se sitúa en la zona sur de la ermita, patrón que es frecuente en el ritual cristiano asturiano, y que se encuentra complementada por la construcción de una sacristías anexa al lado sur del edificio.

    Completada por la construcción de una sacristía anexa en el lado sur.

    Uso diferencial de los espacios: lado sur para las inhumaciones, dado que en la zona norte no aparece ninguna estructura o enterramiento.

    Una ocupación intensa lo que revela una reserva espacial diacrónica para este uso.

    Las correlaciones de la necrópolis de San Lorenzo de Cortina, con otras asturianas, revelan que los tipos de enterramientos documentados se corresponden con los patrones de sepultura de época medieval en las iglesias y monasterios cristianos.

    Las tumbas en lajas parecen estar mejor fechadas, y suelen situarse entre los siglos X- XIV, con una ocupación preferente en el tramo del S. XII al XIV, mientras que las tumbas en fosa se generalizan a partir de la Edad Media y de uso frecuente en la Edad Moderna.

     Las tumbas en fosa de San Lorenzo de Cortina están tanto por debajo como por encima de las tumbas en laja.

    La necrópolis medieval  de San Lorenzo de Cortina está funcionando entre los siglos XII y XVII

     Esta necrópolis ha sido datada por medio del procedimiento del C14 por la universidad de Barcelona, como primera necrópolis medieval de Asturias, datada por este procedimiento.

  ^

 

II FASE DE EXCAVACIONES

     Se pretenden realizar dentro y fuera de la ermita.

    Los objetivos son:

    Encontrar restos del edificio anterior

    Documentar material que permita saber la cronología

    Saber si también hay enterramientos en el interior de la ermita y en la parte de la cabecera.

 

CRONOGRAMA Y BASES DE LA RESTAURACIÓN

FELIGRESES, VECINOS Y AMIGOS DE SAN LORENZO DE CORTINA:

 Nuestra primera Iglesia Parroquial (San Lorenzo de Cortina) merece y necesita una restauración integral. Según el Plan Director elaborado por el arquitecto D. Jorge Hevia Blanco, el coste total asciende a 93.151 €. Realizar la obra de inmediato es impensable pero sí se puede realizar por fases y en años sucesivos, teniendo en cuenta que nos podemos acoger a subvenciones institucionales.

PLAN DE ACTUACIÓN PROGRESIVO:

Año 2010:

Segundas Excavaciones Arqueológicas. El coste total asciende a 9.887,92 €, financiado íntegramente por el Ayuntamiento de Avilés.

Elaboración del Proyecto Integral. Coste: 6.725,68 €. La Consejería de Cultura nos aportará 2.911,15 €. Nosotros hemos de abonar: 3.814,51 €

En los años siguientes iremos renovando o cambiando la cubierta, sillarejos, pinturas, solado, carpintería y rejería, electricidad, etc., de acuerdo con los medios económicos de los que dispongamos.

 Es un proyecto ambicioso para el que pedimos la colaboración de todas cuantas personas e instituciones se sientan vinculadas a esta primera iglesia parroquial de Llaranes, cuyo patrimonio queremos conservar dignamente.

A tal fin hemos abierto una cuenta en Cajastur, en la que se pueden hacer los ingresos que voluntariamente se considere, sea una vez o a través de cuotas periódicas y que sólo se gastarán para los gastos que vaya originando la restauración.

Se dará información detallada del desarrollo de las obras, así como de ingresos y gastos.

C/C, “Restauración San Lorenzo”. Nº 2048 0130 85 3404000571

Llaranes, agosto de 2010.

La parroquia de Llaranes

EL ARTE CRISTIANO, CON MOTIVO DEL  DÍA DE SAN LORENZO

(Agosto 2010)

JUAN GOTI ORDEÑANA

Hoy día de San Lorenzo y en este lugar de tanta historia, que estudiamos hace tres años, es un punto de referencia de nuestro pasado, que nos invita a hacer una reflexión de lo que nos ha dejado esta tradición en nuestra sociedad. Además se quieren hacer unas catas para descubrir las antigüedades que se pueden ocultar en este lugar.

     Es admirable, que en la sociedad positivista de hoy, donde parece afirmarse el progreso futurista como la única realidad deseable, resulta que se vuelven los ojos atrás, buscando unos valores auténticos para identificarse como grupo social. Esto debe llevar al hombre actual, embebi­do en una cultura visual de consumo con pocos alicientes para el espíritu, a reflexionar que tiene en su historia una rica cultura, también visual, con abundancia de imáge­nes, que supo educar con un expresivo simbolismo, y llenar las exigencias básicas de la existencia humana, dotando de contenido espiritual a muchas generaciones

 

a) Necesidad de revalorizar la memoria

            Cada vez es más necesario revalorizar la memoria como un depósito ordenado del saber. La Iglesia, en este sentido, ha jugado el inapreciable papel de memoria con la conservación y ordenación del patrimonio cultural. Puesto que es «depositaria de gran parte de los valores y conocimientos – sabiduría en suma – de la antigüedad, acervo que supo conservar, acrecentar, enriquecer y transmitir con generosidad y genio a lo largo de los prolongados “siglos oscuros”, que sirve para asegurar su función evangelizadora (además de cultural y civilizadora) en el presente y en el futuro»”.

            Este patrimonio cultural, que hoy día disponemos, ejerce una doble función: por una parte, es testimonio del pasado de nuestros pueblos, y por otra, es crítica de la sociedad moderna. El primer aspecto, hace referencia a elementos integrados en nuestro ser, pues como dicen hoy día los biólogos, cuando han llegado a la célula de la vida, toda la historia de los antepasados, de alguna manera, está impresa en ella. Igualmente la historia anterior condiciona la identidad de los pueblos determinando sus caracteres y valores. Todo el pasado se perpetúa en nuestro presente, y su conocimiento a través de todos esos restos y vestigios, que se han conserva­do, resulta imprescindible. En segundo lugar es una crítica de nuestra actual forma de vida, que nos lleva a una liberación a través de nuestro pensamiento, es una forma de desligarse de los hechos presentes y participar de la tradición aunque sea como un recuerdo inconsciente, y nos enseñan cuáles han sido las angustias y anhelos de la humanidad.

            En este momento de búsqueda de identidad de los pueblos, está jugando un papel decisivo el acervo del patrimonio cultural, conservado por la Iglesia.

            Por una parte, hay que contar con la riqueza monumental, que constituye un testimonio, tanto en sí misma, como en su disposición geográfica sobre un ámbito territorial. Su distribu­ción en circunscrip­ciones: monasterios, diócesis y parroquias, no es capricho­sa, muestra los centros de vida que tuvieron nuestras comunidades y la riqueza, tanto material como espiritual, que dispusieron, amen del nivel cultural que alcanzaron, las formas de vida y los valores que llenaron sus ansias y aspiracio­nes.

            Por otra parte, está la forma de expresión que nos lleva a desligarnos del presente, de los valores positivos a que nos arrastra la cultura del consumo, y nos abre las puertas a una mediación con los valores espirituales, que los antiguos no sólo supieron vivir, sino también reflejar en una rica iconografía. El método de aquella cultura, que con formas visuales, supo promover una educación plena de conteni­dos. De modo que personas que no conocían las técnicas de la lectura, supieron aprender la simbología de una profunda ideología religiosa. Mientras hoy día con una escolarización plena, por influencia de una cultura visual materialis­ta, estamos llegando a un analfabe­tismo funcional, no sólo para comprender el sentido religioso, sino también los significados simbóli­cos de los valores humanos. La actual secularización progresiva lleva a la acultura­ción religiosa y al vacío humano, porque no se llega a sustituir el sentido y exigencias del espíritu humano. De aquí que los jóvenes, salvo los que por su iniciativa sienten una urgencia del espíritu, se encuentran condenados al desconoci­miento total, no sólo de sus raíces religiosas, sino de sus propios fundamen­tos culturales. Una vuelta a nuestra cultura llena de contenido espiritual, constituye un buen ejercicio de memoria.

            Hoy hay un despertar del interés por el Patrimonio cultu­ral, desde el momento que los pueblos han tomado conciencia de la respon­sabilidad de sus territorios. Objetivo importante es encontrar los elementos de identidad propios de su comunidad. La fuerza con que se está reviviendo esta preocupación no es igual en todos los grupos sociales, pero no hay ninguno que no haya vuelto la vista a su historia y a la riqueza cultural que ha encontrado en su solar. Tampoco, quien no lo haya asumido como elemento carac­terístico de su propia identidad. Pero cuando los pueblos han querido buscar sus notas de identidad, han tenido que volver la vista a la historia, y han descu­bierto que el mayor y más abundante bagaje cultural de su pueblo, se encuentra en el patrimonio histórico-artístico, conservado en manos de las Instituciones religiosas. Las cuales, a través de los siglos, han ido plasmando en sus obras: la forma de vivir, sentir y manifestar­se las comuni­dades, las ciudades y los pueblos, revelando así el nivel cultural, económico y el desarrollo a que han llegado. 

            Esto acredita la creciente preocupación que ha renaci­do por el conocimiento y estudio del patrimonio histórico, así como por la razón de ser de estos bienes. Preocupación que se deriva del valor étnico, cultural, religioso, socio­político, etc. que comporta para el cono­cimiento de los pueblos. Y que en el momento actual está en entredi­cho, porque las instituciones religiosas que lo han conservado por tantos siglos, en una sociedad economicista, como la de hoy, están sufriendo una crisis que pone en peligro la conservación de todo este cúmulo de bienes culturales.

            De aquí que haya saltado la pregunta: ¿quién debe hacerse cargo de la con­servación de todo este patrimonio, ante la erosión que sufre por el paso del tiempo, la conta­minación del medio ambiente y la acción destruc­tora del hombre? Al mismo tiempo está naciendo, la necesi­dad de definir los derechos y obliga­ciones que comporta, en cuanto datos importantes para el conoci­miento de la cultura de cada pueblo, y la urgencia de intensifi­car el trabajo para que se habiliten los medios necesarios, a fin de promover su conoci­miento científico y facilitar su contem­plación a toda la socie­dad. Sin olvidar el gasto que requie­re esta labor de estudio y las exigencias de la conserva­ción.  

            Y dejando de lado el valor patri­mo­nial que pueda tener, vamos a fijarnos en el valor cultural, histó­rico y del interés como elemento de identificación de la conciencia de los pueblos. Desde estos puntos de vista debe tomarse en consideración los monu­mentos, obras de arte, docu­mentos etc. que ha ido jalonan­do la Iglesia en estas tierras, y hoy día cons­tituyen el patri­monio cultural de los pueblos. Tenemos que poner de relieve que el interés de este patri­monio, en la forma como ahora se promueve, es por la función social que tiene, como historia del pueblo y como conser­va­ción de su cultura.

            Además se constata un hecho, que la mayor parte del patrimonio cultu­ral, ha sido elabora­ción eclesiástica, y que todavía, a pesar de los avatares históricos (destrucciones, ex­propiaciones y desamorti­za­ciones), se conserva, en gran medi­da, en sus manos. Hay que reconocer, no obstante, que las institucio­nes religiosas que han producido toda esta riqueza cultural han querido responder al modo de fijar, en cada momento histórico, los senti­mientos preponde­rantes de los pueblos, los cuales mantenidos hasta hoy, constituyen el más rico legado histó­rico y cultural conserva­do. Esta aportación se expresa en forma de catedrales, tem­plos, escul­turas, pin­turas, joyas y objetos muy variados. Donde debemos incluir toda la riqueza diplomática y docu­mental.

            Al valorar, ordenar y dar sentido a este patrimo­nio hoy nos lleva a considerar todos estos bienes como cultura del pueblo. Una dimensión que crea una con­cien­cia de la necesidad de una labor de conservación y res­taura­ción de los daños que ha sufrido por el paso del tiempo, y de forma más urgente, la que sufre por los actuales peli­gros de desin­tegración, así como establecer la forma de utilización para el desarrollo de la cultura de la sociedad.

            Pero además este patrimonio existente en manos de las confesiones religio­sas, lleva aña­dido la razón por el que fue creado: la función litúrgica o ritual con el que está dotado, y por el que está desti­nado a la finalidad del culto religioso. Esto supone algún enfrenta­miento en el momento de su regulación y exhibición, pues frente a la consideración de factor de transmi­sión de cultu­ra, no se puede preterir ni hacer dejación de lo que es su fin intrínseco, el uso en la liturgia religio­sa, que fue y es su razón de ser, ni soslayar que este patrimonio cultural, en gran parte, es expresión de ideas religiosas. Sacarlo de ese contexto es vaciarlo de contenido.

            Resulta interesante por todo ello, especialmente en estos tiempos, cuando ha tomado notable relieve el valor de los bienes culturales por su utilidad social, tener en cuenta, al hacer una regulación de los diversos factores que entran en juego en la consideración de este patrimonio: el carácter público de la cultura, por el que se ha de ordenar al disfrute de todos, respetando, la propiedad de las personas o entes no estatales; la función de culto para la que fueron creados, y que tradicionalmente se ha considerado como prevalente; las necesidades de conservación y custodia que requieren estos bienes, sobre todo, de las agresiones que tienen: por el peligro de robos, deterioro del tiempo, en especial de los actuales componentes contaminantes que cada día se multiplican. De aquí la necesidad de que los Entes públicos no desistan de su responsabilidad en el cuidado del patrimonio histórico y cultural, que está en manos de las confesio­nes religiosas, a la vez que respeten la función religiosa de este legado artístico y cultural, que da la razón para entenderlo.

 

c) La razón de ser y la importancia del Patrimonio religioso   

            Nuestros pueblos están atravesados de norte a sur y de este a oeste de magníficos y numerosos monumentos, de una gran cantidad de imaginería y de toda clase de bienes del arte cristiano. Arte que se ha ido forjando durante dos milenios de historia, y que ha dejado impresas las formas de pensar, sentir y vivir por las que han ido pasando nuestros pueblos. Lo que constituye la mayor riqueza de su patrimonio.

            Esta manifestación no ha sido un mero accidente, sino que ha respondido, al hecho de haber sabido captar y vivir conforme a la cultura filosófica y estética de la cuenca del Mediterráneo, que se hizo forma de vida en el Occidente. La cual penetrada de la ideología cristiana y divulgada a través de sus instituciones, una vez hecha vivencia en el pueblo sencillo, supo ir renovándose a medida que evolucionaba el pensamiento de Europa, que exigía la expresión de sus sentimientos. Donde se fue ascendiendo de las formas de manifestarse en el arte religioso a los comportamien­tos y usos de convivencia de los pueblos.

            ¿Por qué se ha dado esta abundancia de formas en la manifestación de la cultura religiosa en nuestra sociedad? Normalmente las religio­nes, salvo la hebrea y por su influen­cia la musulmana, han tendido a expresarse en formas plásticas, como recuerda Cicerón en el tratado de las Leyes: «Hay una cierta opinión, que las imágenes de los dioses deben estar ante los ojos, y no sólo en la mente».

            El cristianismo insertado en el mundo greco-romano aprendió a manifestarse con imágenes tomadas del arte griego y romano. Dos mil años de historia han demostrado que ha habido una perfecta simbiosis entre la ideología cristiana y la creación artística. Aún más, esto se ha dado en perfecta armonía con la vida de los pueblos. «La Iglesia cristiana lejos de rechazar a los artistas los ha buscado, honrado y moviliza­do para sus propios fines», al objeto de expresar las exigen­cias espirituales de sus fieles. «Si entre la experiencia estética y la experiencia religiosa existe una especie de parentesco natural, éste es muy acusado cuando se trata de la experiencia cristiana. “Contemplar” y “sentirse arrebatado” por lo contemplado son dos momentos que caracterizan tanto a la experiencia estética como a la experiencia de la fe cristia­na».

            Llegar a concretar en estas formas de expresión estética sus símbolos religiosos no fue fácil para los primitivos cristianos, que tuvieron que cambiar los hábitos de la tradición judía, que prohibía expresar las ideas religiosas con imágenes (Lev. 26,1; Dt. 6,13ss; Ps.96), por la costum­bre de plasmar los símbolos de la divinidad en figuras plásticas, buscando en ello la expresión de la belleza.

            La inserción del cristia­nismo en el mundo griego, le exigió manifes­tarse con imágenes figurativas creadas por esta cultura. Las primeras formas de expresarse la religión cristiana fueron símbolos para recordar, sugerir o comunicar las doctrinas del maestro, pero pronto injertada en un medio griego, con una cultura plástica muy desarrollada, se vio en la precisión de mostrar sus ideas con formas figurativas. Los griegos, que recibieron de unos judíos la primicia de la predicación cristiana, vencieron aquella falta de plasticidad artística de la tradición judía, para expresar las ideas religiosas, con la riqueza figurativa de sus artistas clásicos. Aunque tuvo que superar grandes dificultades, en especialmente la corriente iconoclasta. Como consecuencia de esto durante los tres primeros siglos hay abundante doctrina de los padres de la Iglesia contra la expresión mediante imáge­nes de las ideas cristia­nas. Aun el concilio de Elvira, en Granada, hacia el año 305, prohíbe las imágenes en lugares de culto, «no debe haber pinturas en las iglesias para que lo que se adora y da culto no se pinte en las paredes». De modo que la entrada de imágenes en la ideología religiosa cristiana tuvo un largo y difícil camino. Dificultad, que estuvo presente, tanto para comenzar la construcción de los templos, como para traducir los símbolos cristianos en imágenes, en cuanto forma didáctica de mostrar los pasajes y enseñanzas del maestro.

            El hecho de que el cristianismo se elaborara, en primer lugar, en el mundo griego, explica la gran riqueza filosófica y artística de que dispone. El cristianismo encontró en esta cultura los dos brazos de que ha dispuesto para desarrollar­se: la filosofía y el arte. Con ellos entró en el mundo científico con prestigio, y discutiendo en plan de igualdad con las más conocidas escuelas.

            Por un lado, dispuso de una filosofía muy elaborada, que le proporcio­nó los arquetipos apropiados de ideas, para construir su doctrina sobre una sólida estructura filosófica. De modo que supo transformar una religión del sentimiento y de unas relaciones abstrac­tas con Dios, en esquemas filosóficos comprensi­bles y explicables. Esto es, que llegó a hacer una religión inteligible para la mente del hombre occidental, alcanzando a construir una fe razonada. 

            Por otro lado, la cultura helena, expandida en aquellos tiempos por todos los pueblos del Oriente Medio, fue el medio que dispuso el cristianismo para extender la nueva ideología religiosa. Para ello utilizó las formas de expresión plástica que esta cultura popular le proveía. Las cuales venían cargadas con un bagaje expresi­vo muy rico, derivado de muchos años de trabajo, y que condicionó la evolución de toda la cultura europea, precisamente por la aportación que hizo el cristianis­mo. La riqueza expresiva de los griegos, como manifestación de sus sentimientos religiosos, se había desarro­llado tanto en templos, como en imaginería y en otras artes menores.

                        Esta forma de comprensión de la religión, sistematizada por los primeros autores cristianos griegos, fue decisiva. Ellos abrieron las puertas, frente a la tradición judía, para la creatividad plástica de los misterios religiosos, que amplia­mente se han desarrollado por toda la cultura mediterránea. Esta herencia es el patrimonio que hoy día vindicamos, como formas de expresión de nuestros pueblos. Aquella construc­ción de una religión racional y la expresión plástica de ideas espirituales, ha sido una de las grandes creaciones de la cultura occiden­tal, que ahora podemos reivindicar, cuando andamos en la búsqueda de nuestros antecedentes y de nuestra identidad histórica.

            De modo que la cultura griega que enseñó a pensar a los pueblos de occidente según unos esquemas filosóficos, enseñó, también, a expresar las ideas espirituales de la religión a través de manifestacio­nes plásticas. Pero el cristianismo avanzó aplicando esas enseñanzas a una utilidad publica, transformando los templos en centros de reunión, y la imaginería en un método de educación visual no superada hasta el día de hoy, con lo que el pueblo aprendió toda una filosofía y teología de la vida. Además supo utilizar la creati­vidad de los artistas para llevar a cabo esta labor, haciendo que grandes creadores fueran dejando plasmado en una riquísima imaginería los usos y las preocupaciones de los pueblos. Manifestaciones que a la vez que creación de artistas, son expresión del momento cultural de los pueblos. De aquí que tenga tanto interés su estudio, pues en este patrimonio se hallan grabados los valores enraizados en la convivencia social. Los cuales se revelan principalmente en la vida religiosa, como un punto muy sensible de la convivencia humana.

            Que esta reflexión este día de san Lorenzo, aquel joven mártir del siglo III, nos lleve a valorar y estimar el arte de nuestras iglesias y forma cómo se ha transmitido la religión y la cultura que conjuntamente han llegado hasta nosotros.

 

RESUMEN DE PRENSA JULIO 2010

 

AVILES

El Ayuntamiento destina 10.000 euros al sondeo arqueológico de Llaranes

20.07.2010 -

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento aprobó ayer destinar cerca de 10.000 euros para la excavación arqueológica prevista en el entorno de la ermita de San Lorenzo de Cortina, en Llaranes.

La aportación municipal asciende a un total de 9.887,92 euros que serán aportados en forma de subvención a la parroquia de Santa Bárbara de Llaranes para la realización de las excavaciones arqueológicas.

Las nuevas prospecciones se vendrán a sumar a la realizadas hace siete años, y que situaron el origen del templo en el siglo XII, lo que le convierte en una de las edificaciones más antiguas de las que se tiene constancia en el municipio.

Junto a las excavaciones que ahora se prevé iniciar en Llaranes, el Ayuntamiento ha expresado su intención de afrontar estudios similares en otros de los templos y espacios más emblemáticos del casco antiguo de la ciudad, como es el entorno de la iglesia vieja de Sabugo. Esos estudios se sumarán a los que ya se están ejecutando en el entorno de la iglesia de los Padres Franciscanos, cuyo origen también se sitúa en el siglo XII.

AVILES (24/7/10)

Las excavaciones buscarán una posible base prerrománica en la capilla de San Lorenzo

Los trabajos arqueológicos en el templo ubicado en Llaranes durarán un mes

24.07.2010 - RAFA BALBUENA

AVILÉS.

«Tenemos la hipótesis de que bajo esta ermita podrían encontrarse los restos de un templo prerrománico, y por eso emprendemos estos trabajos arqueológicos». Con estas palabras resumía ayer el concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, los objetivos propuestos para las excavaciones que tendrán lugar en agosto en la capilla de San Lorenzo de Llaranes.

La idea es sugestiva, ya que, según el edil, «hay dos templos citados en un documento medieval, la donación de Alfonso III, que no hemos podido ubicar en el espacio; uno de ellos podría encontrarse aquí». A eso contribuye «el hallazgo de una zapata (una pieza constructiva) más antigua que el resto del templo», que refuerza la teoría apuntada «por la presencia de una ventana geminada del frontispicio del templo, cuya pertenencia a un templo prerrománico está demostrada». Ahora «se trata de contextualizar este elemento, del siglo XI, con el resto del edificio, que es del siglo XIV», señaló Álvarez, quien además cree que «no sería disparatado encontrar aquí restos romanos, aunque es difícil y hay que encontrar pruebas fehacientes». De esa labor se encargará la arqueóloga Catalina Yáñez, que trabajará con el arquitecto Jorge Hevia en unas excavaciones a las que sólo resta para acometerlas el permiso de la Consejería de Cultura, para unos trabajos cuya duración previsible no excede de las cinco semanas. «Entonces, una vez publicada la memoria, sabremos qué esconde la capilla de San Lorenzo», resumió el edil.

Por su parte, el párroco de Llaranes, José María Murias González, se congratuló de este proyecto, que define como «el primer paso en una renovación integral de este pequeño templo». Así, a los 9.887 euros destinados íntegramente por el Ayuntamiento para estas excavaciones, se le irán sumando una serie de actuaciones destinadas a recuperar el entorno del edificio, desde el cementerio, el suelo original y las pinturas murales, que se encuentran bajo una capa de cal en el interior. Y después, recuperar la techumbre original y la mampostería de las paredes. Todo ello supondrá un montante de 93.000 euros que el párroco estima ocuparán «unos tres o cuatro años de obras».

En todo caso, el de 2010 está siendo un verano de oro para la arqueología avilesina, ya que a estas excavaciones se les suman los trabajos similares en la iglesia 'vieja' de Sabugo y la capilla de Los Alas, cuyos resultados serán publicados en breve, según avanzó Román Álvarez.

Lne.es » Avilés (24/7/10)

 Llaranes, con el pasado bajo tierra

Una campaña arqueológica buscará vestigios romanos en la capilla de San Lorenzo de Llaranes y tratará de recuperar elementos decorativos anteriores al siglo XVIII

Vanessa PARAPAR
«Investigar en la historia de los pueblos es algo muy importante ya que es el esqueleto de las sociedades», sentenció ayer el concejal de Cultura avilesino, Román Antonio Álvarez, durante la presentación del plan de excavaciones arqueológicas que se ejecutará el mes de agosto en la capilla de San Lorenzo de Llaranes.

El objetivo del estudio, según explicó, es determinar si en la zona de la iglesia existen restos de un asentamiento de la época romana. Además se buscará averiguar si hubo elementos decorativos anteriores al barroco dentro de la ermita. Álvarez recalcó: «Queremos continuar con la hipótesis de que existió un asentamiento de la época romana».

Según el párroco, José María Murias, en 2002 ya se hicieron trabajos de investigación que aclararon que la capilla tiene influencias de diferentes épocas. «Se descubrió, gracias a una zapata de la ermita, que San Lorenzo estaba datada en el siglo VIII pero posteriormente averiguamos que se había hecho una restauración durante el barroco que no dejó la Iglesia como se construyó inicialmente», aclaró. En este momento, gracias a una subvención de Ayuntamiento de Avilés, se quiere estudiar si existen pinturas geométricas y elementos decorativos anteriores al siglo XVIII, según los expertos época en la que se pudo modificar la ermita.

Según Jorge Hevia, arquitecto encargado de la reconstrucción de la capilla, San Lorenzo tiene un origen medieval que ha sufrido alteraciones con el paso del tiempo. «Una vez que se hayan hecho las excavaciones se intentarán descubrir las pinturas», avanzó Hevia. Y añadió que el objetivo de todo el proyecto es conseguir que los elementos más representativos de San Lorenzo sean los nuevos protagonistas de la capilla, dejando atrás todas las modificaciones que han dejado los siglos.

La restauración de la capilla de Llaranes comenzará en el mes de agosto y supondrá un gasto de 9.887 euros financiados íntegramente por el Ayuntamiento de Avilés. Dentro de esa partida se incluyen las actuaciones arqueológicas, la reconstrucción del tejado y la consolidación de los muros.

Asimismo, según el párroco de Llaranes, la consejería de Cultura del Principado y la parroquia llevarán a cabo un plan de actuación para años venideros y que supondrá un gasto de 6.500 euros. Según Murias, esta partida implicará un gran esfuerzo para la parroquia. «Con esta propuesta, llevaremos a cabo la elaboración del proyecto para, en años futuros, realizar una restauración completa del tejado, la estructura, limpieza y fortalecimiento de los muros», manifestó.

 

 

Lne.es » Avilés (10/8/10)

Buscando huellas del pasado

Sobre las excavaciones próximas a comenzar en la capilla de San Lorenzo de Llaranes Viejo

RUBÉN DOMÍNGUEZ
ESTUDIOSO DE LA HISTORIA DE AVILÉS
Como bien es sabido, este verano se han realizado excavaciones arqueológicas en la capilla de Las Alas, donde se han encontrado algunos restos humanos, una estructura probablemente defensiva anterior a la edificación actual y los originales peldaños de acceso al edificio. También se hicieron catas arqueológicas en el terreno que un día ocupó la capilla de los Llano Ponte, junto al viejo templo de Sabugo y en la iglesia de San Jorge de Sargos, antigua sede parroquial de la Peral, en Illas, uniéndose a éstas la fantástica labor que se está haciendo intentando recuperar el mítico Castillo de Gauzón, en Castrillón. Sin duda alguna, un verano magnífico para la historia y para el patrimonio de la comarca que se completará con las excavaciones que comenzarán este mes de agosto en la capilla de San Lorenzo de Cortina, en el poblado avilesino de Llaranes Viejo y de las que hablaré a continuación.

En mi opinión, el destinar parte del dinero público para este tipo de actividades, como excavaciones y restauraciones, es una buenísima inversión, ya que conservar nuestro patrimonio y estudiarlo permite ampliar el conocimiento de la historia de nuestros orígenes y entender cómo vivimos en la actualidad, ya que como bien decía el filósofo danés Soren Kierkegaard «la vida se vive hacia adelante, pero se entiende hacia atrás».

La capilla de San Lorenzo de Cortina anteriormente citada, protagonista de mi artículo, fue objeto en 2003 de unas catas arqueológicas en su lado Sur (siempre se supuso que ahí se ubicaría el cementerio), donde se encontraron ocho enterramientos (dos en laja y seis en fosa), restos de cerámica negra de Miranda y de Faro (de entre los siglos XII y XIX), diverso material numismático, el suelo de la sacristía, la zapata de cimentación de un edificio anterior y la zapata de cimentación de la obra actual, entre otros materiales de menor relevancia. Antes de la realización de estas zanjas el pasado del templo se basaba en hipótesis y pocas cosas había claras. Gracias a las excavaciones hemos podido verificar muchas cosas que antes eran dudosas o en las que ni siquiera nadie se había parado a pensar.

Dada la importancia de los hallazgos en las excavaciones, unidos a lo encontrado anteriormente (monedas romanas, tres hachas neolíticas en La Rocica y una del paleolítico llamada de Trelles y conservada en el Museo Arqueológico Nacional), se decide volver a realizar catas arqueológicas en la capilla con el fin de obtener aún más datos que permitan averiguar más apuntes sobre el origen del recinto sagrado, del cual sabemos que, por lo menos, es prerrománico gracias a la pequeña pero hermosa ventana bífora realizada en caliza que se encuentra en la fachada principal, sobre la puerta de entrada y que está datada en el siglo X.

Se realizarán tres sondeos. El primero de ellos hacia la mitad del templo, en el interior, con el fin de encontrar el pavimento original, que como bien apuntó el arquitecto Jorge Hevia el día de la presentación, sería, probablemente, de piedra. El segundo sondeo sería también en el interior del recinto, más concretamente en la zona que une la cabecera con el resto de la nave. El objetivo principal de esta cata es el descubrimiento del peldaño monolítico que habríamos de subir para llegar al altar. La tercera y última zanja se realizará en la zona de la cabecera, pero por el exterior, donde también se cree que estuvo el cementerio y donde, unos metros más para atrás, estuvieron hasta hace poco años plantados los dos cipreses que podrían haber pertenecido al camposanto.

Otro objetivo de las excavaciones, aparte del conocimiento de la historia del templo, sería averiguar cómo pudo ser su aspecto original y así proceder a la rehabilitación integral de la capilla, la cual fue iniciada hace cinco años con la restauración de las imágenes de San Antonio y San Lorenzo por las entonces alumnas de la Escuela Superior de Arte del Principado de Asturias Mónica Ruiz y Natalia Paíno, respectivamente. El coste de las obras, que superará los 90.000 euros, incluiría el descubrimiento de las pinturas, su restauración y el picado de la carga exterior de cemento de los muros Norte y Este, entre otras actuaciones, todas ellas necesarias para devolver a nuestra querida capilla el esplendor que tuvo unos siglos atrás.

http://articulosrubendominguez.blogspot.com

 

PROYECTO INTEGRAL DE RESTAURACIÓN (AÑO 2010)

Los arquitectos Cosme Cuenca y Jorge Hevia han presentado en el mes de noviembre de 2010 el "PROYECTO BÁSICO Y DE EJECUCIÓN DE RESTAURACIÓN DE LA CAPILLA DE SAN LORENZO DE CORTINA.

Coste de redacción del proyecto: 6.841,64 €

Coste total de la ejecución de la obra: 75.215,91 €

Se han dado los siguientes pasos:

  1. Presentación del proyecto a la Comisión de Patrimonio del Arzobispado de Oviedo

  2. Presentación del mismo, así como facturas y demás requisitos, a la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, quien ha concedido una subvención de 2.911,15 €.

  3. Presentación del Proyecto a la Concejalía de cultura del Ayuntamiento de Avilés

Lateral y frontis reformados

 según proyecto

 

Pasos que se pretenden dar:

 

El Consejo de Pastoral y el Consejo Económico han visto positivo afrontar la restauración de la capilla en ejercicios sucesivos siempre que se cuente con la cooperación del Arzobispado, de la Consejería de Cultura del Principado, de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento, de empresas relacionadas con Llaranes, de Cajastur y la colaboración de particulares, para lo que se da el Nº de Cuenta abierta en Cajastur de Llaranes:

C/C “Restauración San Lorenzo”. Nº 2048 0130 85 3404000571

 El dinero que se ingrese en esta cuenta sólo se destinará al fin descrito.

PONENTES Y MOTIVACIÓN DEL ACTO

El 26 de noviembre de 2010 se celebró el acto de presentación de las segundas excavaciones arqueológicas y del proyecto de restauración de la capilla.

Presentó al acto el joven Rubén Domínguez habiendo previamente realizado una amplia exposición sobre San Lorenzo, así como sobre las primeras y segundas excavaciones.

El Arqueólogo D. Sergio Ríos explicó los pormenores de las excavaciones tanto en el suelo como verticales, habiéndose descubierto los muros de cimentación, varios enterramientos y detalles de ventanas hasta ahora semiocultas. No se encontraron datos nuevos con respecto a las excavaciones anteriores pero se enviaron a Polonia dos muestras para verificar la edad exacta de los enterramientos a través del carbono14. En breve entregará el informe.

El Arquitecto D. Jorge Hevia explicó los detalles de la restauración de la capilla cuyo coste total asciende a 75.000 €. Los detalles se pueden ver en el apartado anterior.

El Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Avilés se mostró satisfecho de las inversiones realizadas en Llaranes para la investigación, conocimiento y recuperación del patrimonio histórico, habiendo financiado en su totalidad el Ayuntamiento las dos excavaciones, las del 2002 y la actual, cuyo coste ascendió a 9.889,92 €, y no descartando hacer nuevas prospecciones en otros lugares de Llaranes viejo con el objeto de rastrear nuestros orígenes romanos.

En cuanto a la financiación de la restauración nos expuso la necesidad de lograr, junto con el Arzobispado, que la Consejería de Cultura incluya esta obra como preferente en un convenio plurianual, así como recabar ayudas de otras instituciones o fundaciones.

Agradecemos la permanente disponibilidad y apoyo de este concejal en todo lo relativo al barrio de Llaranes  y a su patrimonio cultural y religioso.

RESEÑA DE PRENSA

 

LA VOZ DE AVILES 27.11.2010 -
El Arzobispado presenta un proyecto para restaurar San Lorenzo
La capilla de Llaranes necesitaría alrededor de 70.000 euros para recuperar su imagen primitiva
Y. DE LUIS
AVILÉS.
MARIETA
Los salones parroquiales de Llaranes acogieron ayer una mesa redonda en la que el tema central fue el valor y la recuperación de la capilla de San Lorenzo de Cortina. En la conferencia participaron el concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, el arqueólogo Sergio Ríos y el arquitecto Jorge Hevia.
El Arzobispado presentó el proyecto de restauración del templo redactado por Jorge Hevia. Se trata de una propuesta que implicaría la renovación de su techumbre y la recuperación interior de sus sillares y paredes. En total, un presupuesto que rondaría los 70.000 euros.
Por su parte, el arqueólogo Sergio Ríos dio a conocer los resultados de las excavaciones realizadas en el interior de la capilla el pasado mes de octubre y que se incorpora al proyecto del arquitecto. Durante una semana se realizaron dos catas en el interior del edificio que descubrieron algunos enterramientos. Algunos de ellos podrían de una época previa a la construcción de origen medieval de la iglesia.
En este sentido, el concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, expresó la intención del Ayuntamiento de continuar apoyando este tipo de investigaciones arqueológicas que vayan dando luz al origen de este templo. De llevarse a cabo el próximo año, sería la tercera campaña en San Lorenzo.
En cuanto a la restauración, el edil se mostró claro y recordó que es el propio Arzobispado el que debe decidir sobre la restauración y su financiación. El Principado, a través de la Dirección General de Patrimonio, mantiene una comisión con la Iglesia en la que se decide cada año las obras a llevar a cabo en los templos de toda Asturias. No obstante, mostró la disposición del Ayuntamiento de respaldar las gestiones que lleve a cabo la parroquia de Llaranes para la ejecución de estas obras de restauración.
Todos los estudios realizados hasta ahora confirman que la capilla de San Lorenzo de Cortina se levantó sobre la zona en la que habría otro templo prerrománico. De este momento conserva la ventana geminada en su fachada, tallada en un bloque monolítico de piedra caliza.