ADOLESCENTES Y JOVENES
JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD
La cruz de la jornada mundial de juventud

La Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud nos acompañará en el Arciprestazgo de Avilés los días 10 y 11 de septiembre 2010
ACTOS PROGRAMADOS PARA SU RECORRIDO
VIERNES, DÍA 10
17 h.: Acogida de la Cruz en la Iglesia de los Franciscanos.
18 h.: Visita y oración en el Asilo de Ancianos
22 h.: Vigilia de oración en San Nicolás de Bari (Especialmente orientada a los jóvenes)
SÁBADO, DÍA 11
9 h.: Visita y oración en el Hospital Avilés (Antiguo Hospital de Caridad)
12 h.: Misa en la Iglesia de los Franciscanos y despedida.
Estamos invitados a participar todos los fieles, especialmente los jóvenes.
PREADOLESCENTES Y ADOLESCENTES
Hay tres grupos que van desde 5º de Primaria a 3º de ESO, con lo que inevitablemente hay que unir niveles ya que algunos niñ@s quedaron solos en su nivel.
Realidad muy cambiante y de difícil integración y respuesta a sus expectativas.
Toda la imaginación y creatividad es poca para mantener el interés.
OBJETIVOS
Que vayan descubriendo progresivamente la respuesta a sus inquietudes y aspiraciones en la persona de Jesús, a través del cauce de la Iglesia.
Que reflexionen sobre su vida a la luz de la fe y el contacto grupal.
Que celebren la fe
Que se consoliden como grupo y como pertenecientes a una comunidad.
Conocer realidades parroquiales y sociales.
JÓVENES
Es un grupo minoritario y normalmente de continuidad desde la Comunión, con las variaciones y cambios que caracterizan a los jóvenes, con ilusión e ideales, pero que ven a la Iglesia como algo del pasado.
Tienen previsto dar continuidad a su formación y acción en la Iglesia y en el compromiso social.
OBJETIVOS
Que descubran el valor del compromiso y la participación activa en su vida personal, social y en su pertenencia a la Iglesia, a través del proceso catequético y de iniciación cristiana.
Que confronten su vida con la Palabra de Dios, particularmente con la persona de Jesús, y saquen las consecuencias oportunas.
Que descubran la relación Iglesia—Sociedad, así como el valor del compromiso.
Lograr la continuidad.
ACCIONES PARA AMBOS NIVELES
Reuniones semanales, preparando bien las sesiones de catequesis previamente en casa.
Participación en coordinadora, en salidas de reflexión, en reuniones con otras parroquias.
Preparar y participar en la Eucaristía de la catequesis.
Participación en el Coro Juvenil y apertura a nuevos campos de compromisos.
Definir qué tipo de continuidad tendrá este grupo y en qué se va a implicar.
Implicarse activamente en la Jornada Solidaria del Grupo Tercer Mundo de Cáritas.
1. NATURALEZA Y FINALIDAD
1. FINALIDAD
Este proyecto pretende:
1 º Ser un instrumento que aliente procesos para que el joven llegue a madurar humana, cristiana y eclesialmente:
- dejándose interpelar por el Dios vivo, presente en su historia,
- conociéndose a sí mismo, confrontando su vida con la Palabra y con la realidad,
- adquiriendo valores evangélicos, transformadores de dicha realidad,
- optando por el estilo de vida cristiana a la que se sienta llamado.
Es un proyecto que genera procesos, que se convierten en la columna vertebral del proyecto.
2º Favorecer la comunión y la coordinación de la Pastoral juvenil desde el respeto a la autonomía y a la diversidad y pluralidad geográfica, sociocultural, política, eclesial, religiosa y pastoral de cada una.
3º Animar una PJ que, inserta en la misión de la Iglesia, logre:
- orientar y dinamizar la acción misionera de los jóvenes;
- acompañar a los preadolescentes, adolescentes y jóvenes en su proceso de descubrimiento, crecimiento y maduración de la fe, hacia su inserción plena en la Iglesia.
- Integrar a los jóvenes como miembros activos y comprometidos en las comunidades cristianas de referencia.
4º Formar una persona que integra armónica y unitariamente desde la fe las distintas dimensiones la constituyen:
- Su propia identidad y la conciencia de sí misma: el desarrollo equilibrado de su personalidad: las facultades, cualidades, madurez y capacidad vocacional.
- Su carácter religioso: la conversión, el sentido trascendente, la experiencia de fe, la oración, la relación con Jesucristo y con el Padre en el Espíritu.
- Sus relaciones con la familia, el trabajo, el estudio, los amigos, el grupo, el acompañante. Para ello, cultiva los valores relacionales, descubre la comunidad cristiana y el sentido de pertenencia a la misma, de acuerdo con el desarrollo de la fe y del servicio apostólico que desempeña.
- Su compromiso transformador de la realidad según el proyecto del Reino que va descubriendo y que le lleva a situarse críticamente ante la injusticia y ante los desequilibrios humanos y a ser capaz de colaborar en toda acción humanizadora.
- Su compromiso activo dentro de la Iglesia entendida como comunidad de comunidades y misionera.
2. CONTENIDO
El proyecto desarrolla los siguientes capítulos:
-Análisis de la realidad
-Claves teológicas
-Líneas de fondo
-Opciones pastorales
-Opciones pedagógicas
-Experiencias estructurantes y elementos dinamizadores
-Agentes del proceso
-Etapas del proceso
2. ANÁLISIS DE LA REALIDAD
0. Consideraciones previas.
1. Bajo el epígrafe de “juventud” englobamos a personas muy diferentes tanto por el amplio arco de edad que comprende, como por la cantidad de subgrupos y condicionantes sociales que incluye tal denominación. Por ello no es difícil caer en el riesgo de ciertas generalizaciones poco matizadas.
2. Los datos que nos suministran los diversos informes sobre la juventud e, incluso las tipologías de jóvenes que describen, nos llevan a situarnos de manera diferenciada ante las diversas realidades juveniles y a adecuar este mismo Proyecto a las características de cada realidad .
1. Universo de símbolos e imágenes
Los jóvenes dan mucha importancia a la corporeidad. Se preocupan por el cuerpo, la vida sana, el deporte, el disfrute de las posibilidades personales. Están muy pendientes de la imagen propia (como autovaloración o como complejo).
Ven el futuro como enigma , prefieren vivir el presente. Valoran el pasado en lo que tiene de búsqueda y afirmación de la identidad (lenguas propias, modas, músicas,...). Se vive el tiempo como una sucesión de continuos cambios (zapping), consumo de vivencias e informaciones. Hay sintonía de fondo con las nuevas utopías, aunque el compromiso sólo es cosa de unos pocos.
Viven la noche como espacio propio, como ámbito de libertad y de misterio. Valoran lo festivo, lo celebrativo del “estar con otros”.
Para ellos, el mundo del ocio y el tiempo libre cobra cada vez más importancia tanto por el tiempo que le dedican como por las expectativas que despiertan. Sin embargo, el trabajo y el estudio, las más de las veces, se muestran como obligación que no pueden eludir pero sin mucho sentido.
Tienden hacia el libre disfrute de la vida, sin referencias éticas o morales..
Para los jóvenes, la informática y la cibernética son un espacio de posibilidades o de individualismo, que les abre a un nuevo lenguaje y a una nueva forma de ver el mundo y sus relaciones. Disponen de una gran información que aunque les da muchas posibilidades, no asimilan y les puede saturar.
2. Mundo de valores
Hijos de una sociedad satisfecha y de pensamiento débil, que les niega posibilidades, viven la vida de una manera fragmentada, instalados en la finitud y el pragmatismo con actitudes individualistas.
Aceptan con gusto los valores sociales genéricos como el ecologismo, el pacifismo, el feminismo, la tolerancia, la solidaridad…, pero en la práctica les resulta difícil concretarlos en actitudes de vida. Muestran una gran tendencia a fabricar visiones idealistas y no encuentran dificultad en armonizar ideas contrarias.
La propia experiencia se convierte en categoría de conocimiento y en criterio de interpretación de la vida. Lo concreto y cercano cobra importancia y relieve frente a los grandes relatos (utopías y visiones del mundo).
La mayoría de los jóvenes no ven la fidelidad como valor. Se resisten a tomar opciones radicales, sobre todo si son definitivas, y baja el compromiso altruista.
Muchos de los jóvenes viven lo que se denomina como “vacío ético”, fruto de una ética burguesa, que propone como norma lo fácil, lo cómodo, lo que no implica ni exige posturas o actitudes de vida comprometidas, difíciles y arriesgadas. Una ética sin exigencias, de la que no se derivan responsabilidades, ausente del sentido de pecado. Se tiende a creer solamente en lo positivo y lo que invita a la “des- responsabilización” de la vida y de los propios actos.
3. Estructuras sociales
Los jóvenes valoran la familia como ámbito de protección y calor humano y prolongan su estancia en ella por diferentes motivos. Los jóvenes buscan ambientes “hogareños” en sus relaciones sociales. La distancia generacional ya no estriba tanto en la ideología, las creencias o la visión del mundo sino en motivos de disciplina. La relación con la familia ha pasado de ser conflictiva a ser cómoda.
Sin embargo, son cada vez más numerosas las situaciones de desestructuración familiar que afectan de manera negativa en muchos jóvenes. Frecuentemente más que cauce de transmisión de valores y se va perfilando como cauce transmisor de conflictos y tensiones. Tiende a desaparecer la imagen paterna como norma y estructuración ordenada de la persona según unos criterios de vida. Muchos padres han renunciado a ser referencia de valor para sus hijos.
Merece destacar la importancia de los amigos como grupo de referencia e identidad, lugar de conocimiento de la realidad, de aprendizaje. Viven la polaridad entre el grupo pequeño como ámbito de identidad y el grupo grande como necesidad de pasar desapercibido. Tanto el grupo como la calle son decisivos a la hora de crear opinión, mentalidad y costumbres de vida.
Hay otros elementos sociales que estructuralmente condicionan de manera muy fuerte la respuesta juvenil: el paro y la inestabilidad laboral (prolongación de los estudios y retraso del paso a la responsabilidad adulta), el acceso restringido a la vivienda (dependencia del hogar paterno), en algunas zonas el radicalismo violento…
4. Mundo religioso
La mayor parte de los jóvenes se confiesan creyentes, aunque minoritariamente “practicantes”. Un grupo reducido se manifiesta creyente , pero con experiencias religiosas importantes, aunque quizá poco integradas. Otros consumen religión “a la carta”. Muchos viven insatisfechos y tienen una actitud sincera y abierta de búsqueda religiosa. Necesitan el grupo cálido y acogedor, como ámbito y, a veces, como refugio , para la vivencia religiosa. La ausencia de referencias y prácticas religiosas tradicionales va relacionado con el alejamiento de la institución religiosa y de sus interpretaciones de la realidad. En bastantes casos la lejanía no es tanto de la fe cuanto de la Iglesia o ciertas expresiones de la fe. Algunos de estos hechos o características pueden estar acusando procesos de fe mal llevados, falta de personalización de la fe y ausencia de acompaña-miento.
Debemos referirnos también, aunque sean minoría, a un buen porcentaje de jóvenes que viven su fe en comunidad, comprometidos en responsabilidades evangelizadoras , misioneras y solidarias, en la sociedad y en la iglesia, aquí y en el Tercer mundo. Suelen tender a vivir en comunidades seglares y, aunque aprecian valoran muy positivamente la vida religiosa, se siente menos atraídos por ella, quizá por miedo a la definitividad de la entrega.
En otros muchos jóvenes la fe y el trasfondo cristiano ya no se dan por supuestos. La mayoría de los jóvenes, incluso bastantes de los que integran nuestros ámbitos de trabajo pastoral son jóvenes que viven sin referencias a la vivencia cristiana. Sentido difuso de pertenencia a la Iglesia. No se sienten, normalmente, atraídos por las propuestas eclesiales.
En esta cultura se está dando el tránsito de creer en la única trascendencia (“creo en Dios”) a creer en una pluralidad de transcendencias inmanentes (ecologismo, feminismo, voluntariado, sincretismo, new age…). Son facetas significativas de la vida , pero parciales, que se convierten en absolutos y que funcionan como dadores de sentido. Se pierde la referencia al sentido último de la vida y se diluye lo religioso. Dios mismo pasa a ser un dios “sin rostro”, a la medida del hombre, no el Dios de Jesucristo, Padre y creador, Señor del cielo y de la tierra.
Aparecen también algunos aspectos esperanzadores en la realidad juvenil: emergencia de su necesidad de pertenecer a un grupo o comunidad, la añoranza de transcendencia desde su creciente malestar con la cultura, una mayor sensibilidad social y un cambio de atmósfera con relación a su perspectiva esperanzadora y optimista de futuro.
Una lectura profunda de esta breve descripción de la realidad juvenil nos invita a aceptar con optimismo el reto de la evangelización y de la educación de la fe. Muchos de los valores que vive la juventud de hoy son tierra buena para la semilla de la fe . Lejos de verlos como obstáculos los descubrimos como signos y llamadas del Espíritu. Y, aunque sean difíciles de discernir, desafían nuestra creatividad, exigen nuestra entrega generosa porque creemos que son cauce de una nueva pastoral más esperanzadora.
Por ello necesario mayor acercamiento, conocimiento y amor a los jóvenes y su mundo, una mayor apertura a sus valores, fomentar actitudes de sincera acogida, vivir en profundidad la fe y la espiritualidad, ser comunidades fraternas, abiertas y convocantes, lugar encuentro y de experiencia de Dios, de modo seamos signo donde pueden encontrar lo que buscan.
3.CLAVES TEOLÓGICAS
Este proyecto marco articula la propuesta de Pastoral Juvenil (PJ) desde los datos que aporta el análisis de la realidad iluminados por unas determinadas claves interpretativas que permiten entender esa realidad, darle un sentido y transformarla. al tiempo que orientan el proceso de fe que el joven es invitado a seguir.
Estas claves son:
1. REINO
Acontecimiento de la presencia amorosa y gratuita de Dios que, en la fuerza de su Palabra, irrumpe en la historia personal y colectiva y la dirige hacia la utopía de unos hombres hijos y hermanos.
2. CONVERSIÓN
Es aquella experiencia de encuentro con el Señor que afecta a lo más profundo de la persona, la hace despertar a los valores del Reino y cambia sustancialmente su percepción de la realidad y su compromiso con ella.
3. SEGUIMIENTO
Es elemento clave para entender el proyecto de PJ. El seguimiento es una metáfora que explica la relación personal con Jesús el Señor que consiste en estar con El, aprender de El y ser enviado por Él a anunciar el evangelio del Reino.
4. DISPONIBILIDAD
Entendida como libertad, esto es, como capacidad básica de la persona que le permite desligarse de los impedimentos que la atan y abrirse para asumir la novedad y la sorpresa que el Reino de Dios ofrece.
5. VOCACIÓN
Es el diálogo constante entre Dios y cada persona. Dios toma la iniciativa de llamarla a una particular misión; y ella responde desde su libertad. La vocación es discernida desde la Palabra, el acompañamiento y la comunidad.
6. COMUNIDAD
Es elemento sustancial y objetivador, que lo inspira y orienta. Implica la unión de los seguidores en torno al Maestro, que da origen a un grupo humano estructurado desde los valores del Reino: fraterno, que ora y celebra, evangelizado, significativo, organizado, solidario y misionero.
7. MISIÓN
Da razón de ser de la vida cristiana. Supone la iniciativa de Dios que envía al llamado al mundo para dar testimonio de los valores del Reino con su vida y con sus obras, para anunciar explícitamente el Evangelio y, desde sus presupuestos, transformar la realidad. Estas tareas son asumidas en comunión y corresponsabilidad.
4. LÍNEAS DE FONDO
Desde la realidad de nuestros jóvenes y teniendo en cuenta las claves teológicas asumidas como marco doctrinal destacamos las siguientes:
1. Una CONCEPCION DE LA PERSONA, amada y salvada por Dios
La persona creada por Dios tiene capacidad de relacionarse y vincularse con Él y con los demás; de disfrutar las realidades de este mundo y transformarlas. Se inserta en una historia y en una cultura que a la vez que le condicionan posibilitan su desarrollo. A esa persona le proponemos que llegue a entender su vida desde Jesús el Señor, dejándose sorprender por Él.
2. Un ESTILO PEDAGÓGICO que actualiza la pedagogía de Dios en la historia
Es un estilo pastoral que subraya la entrega gratuita. Valora las experiencias y los procesos históricos de las personas y de los grupos, de manera gradual, integradora y articulada. Tiene en cuenta todas las dimensiones de cada persona , sabiendo que sobre ellas actúa el Espíritu.
3 Una PROPUESTA DE FE que lleva a la conversión y provoca el seguimiento
Tal propuesta penetra y empapa la cultura y la vida, permitiendo que sea Dios quien las modele y conduzca a cada persona al discipulado y al compromiso creyente.
4. Un MODELO DE IGLESIA de comunión y participación
Se inspira en un modelo de Iglesia, comunidad de comunidades, que subraya la misión compartida, la diversidad y complementariedad de formas de vida como riqueza. Una Iglesia que conecta con los problemas de la gente, los comprende y se compromete con ellos, mediante la presencia y el testimonio significativo de los valores del Reino. Una Iglesia que se mantiene en proceso permanente de conversión y es sensible a los signos de los tiempos. Este Proyecto impulsa, a la vez, la inserción en la Iglesia local y la apertura a la Iglesia universal
5. Un PROCESO DE IDENTIFICACIÓN VOCACIONAL
Es un proceso que permite a cada joven descubrir su vocación específica como eje estructurador de su persona y aceptar el plan de Dios sobre su vida a partir de la lectura creyente de su historia
6. Una IDENTIDAD que promueve:
· Una ESPIRITUALIDAD centrada en la identificación con Cristo y su causa, alimentada de la escucha y acogida de la Palabra al estilo de María, y de la vivencia de los sacramentos.
· Una COMUNIDAD evangelizada y evangelizadora que se deja interpelar por los signos de los tiempos.
· Un ESTILO DE MISIÓN compartida, liberadora, profética, desde la perspectiva de los pobres, inculturada, abierta a los signos de los tiempos y generadora de agentes de pastoral.
5. OPCIONES PASTORALES
OPTAMOS POR UNA PASTORAL:
Centrada en el encuentro con Cristo y su seguimiento, y en la comunión con su persona, sus actitudes, su causa y su mensaje.
Inspirada en los siguientes rasgos:
- una pastoral que sea anuncio evangelizador y misionero de la Buena Nueva, inculturado, profético y liberador;
- una pastoral que evangelice desde la perspectiva de pobres y necesitados, compartiendo su suerte, siendo solidarios con ellos y viviendo la pobreza evangélica;
- una pastoral que esté disponible a las urgencias del Reino, que intuya y discierna los signos de los tiempos y que elija los medios más eficaces
- una pastoral que nazca y se realice desde una comunidad evangelizada y evangelizadora, con el testimonio de vida, en creatividad, amor y alegría en el interior de la Iglesia.
- una pastoral que sea mariana: proponiendo a María como madre, creyente y seguidora de Jesús.
Acogedora del joven en su realidad: su ser, su pensar, su sentir y su hacer.
Generadora de un proceso de descubrimiento, crecimiento y maduración de la fe, del cual el joven es protagonista y que, a través de un itinerario por etapas, busca su inserción activa en la comunidad cristiana.
Personalizadora de la fe y de la vivencia comunitaria; mediante el compartir en grupo y el acompañamiento espiritual.
Integrada en el trabajo conjunto de los APJs, la familia claretiana y la Iglesia local y universal.
· Pedagogía de la experiencia: pretende ayudar al joven a vivir la experiencia de Dios en su realidad y en todos los aspectos de su vida y a vivir el Don y a abrirse a su llamada.
· Pedagogía de la presencia: se solidariza con el joven en su realidad , en sus necesidades y valores, lo acoge y acompaña en su proceso de fe.
· Pedagogía de grupo y personalizada: opta por el grupo y el acompañamiento como medios insustituibles en el proceso de crecimiento y maduración de la fe de los jóvenes.
· Pedagogía de la utopía y del compromiso: pone al joven en contacto con personas y realidades que le sirven de referencia evangélica y le abren horizontes nuevos de entrega y compromiso vocacional
· Pedagogía de lo más urgente, oportuno y eficaz: discierne los medios más oportunos y eficaces ante las necesidades más urgentes.
· Pedagogía participativa: favorece que el joven sea protagonista de su propio proceso y se comprometa a poner los medios necesarios.
· Pedagogía que discierne, programa y evalúa como práctica habitual y continua.
7.EXPERIENCIAS ESTRUCTURANTES Y ELEMENTOS DINAMIZADORES
Entendemos por experiencias estructurantes aquellas acciones extraordinarias e irrepetibles que se introducen oportunamente en el proceso de fe de los jóvenes con el fin de provocar o dar lugar a cambios cualitativos, y que deben ser desarrollados con una metodología personalizada. Las fundamentales son las de conversión, de análisis de la realidad, de experiencia de Dios y de oración, del Reino y de la misión, de comunidad, de discernimiento y de opción vocacional.
8.AGENTES DEL PROCESO
AGENTES DE PASTORAL JUVENIL VOCACIONAL (Laicos y sacerdotes)
El responsable de grupo de adolescentes y jóvenes ha de ser una persona con madurez humana suficiente, que conoce, ama y valora a los jóvenes y se compromete con ellos en su formación. Ha realizado el proceso de fe que propone y vive su fe en comunidad o grupo de referencia, de modo que sea testigo, educador y acompañante de los jóvenes. Conoce, pone en práctica este proyecto y procura adquirir la formación pastoral necesaria para desempeñar esta misión, en nombre de la comunidad cristiana que le envía. Trabaja en esta misión de forma compartida y en equipo.
LA COMUNIDAD CRISTIANA
La comunidad es el origen y la meta de este proceso. La Iglesia como comunidad de comunidades se hace presente entre los jóvenes a través de las comunidades inmediatas: (comunidad adulta de laicos, comunidad social, comunidad parroquial, …) en las que han de estar activamente integrados.
9.ETAPAS DEL PROCESO
En todo proceso es necesario distinguir etapas. El proceso de descubrimiento, crecimiento y maduración de la fe hasta la inserción plena en la comunidad cristiana, que describe este proyecto, las exige también.. Distinguimos las siguientes etapas:
1. Etapa previa : De equipamiento o personalización.
Gran parte de los jóvenes invitados a participar en el proceso de fe que este proyecto propone suelen provenir de grupos de catequesis de preadolescentes, de Tiempo Libre, centros juveniles, grupos educativos, y de otras plataformas educativas…. en los que se han trabajado los valores y las actitudes que favorecen el entronque y continuidad con este nuevo proceso que se disponen a iniciar.
2. Etapa Misionera: convocatoria y propuesta.
Es tiempo de acogida del joven . Se le invita a profundizar y dar sentido a su vida desde los valores del Evangelio y a abrirse a la propuesta de fe. Encontrar y dar sentido a la propia vida, querer vivir y constatar el límite de la vida, suscitar la pregunta religiosa, disponer a la conversión y abrirse a la propuesta cristiana, recibiendo el anuncio de Jesús… son los pasos que debe recorrer esta etapa.
3. Etapa de Iniciación cristiana: Dios lleva la iniciativa.
Se invita al joven a la Iniciación a la fe, a abrirse a la propuesta de Dios y dejarle que lleve la iniciativa. La fe es don gratuito y Gracia , de ahí que la cuestión no está en comprender a Dios, sino en dejarse comprender por El, en abrirse a la propuesta más que en buscar respuestas. Dios más que respuesta es don que plenifica y desborda nuestra capacidad. Por ello esta etapa es tiempo de conflicto y de síntesis entre Dios y el joven . Se trabajan las actitudes que nos disponen a la gracia de la fe y una mayor experiencia de oración con un carácter más contemplativo. Se institucionaliza el acompañamiento personal.
4. Etapa de Opción por la vida en comunidad para la misión: Opción vocacional
Tiempo de vivir la síntesis fe-vida desde lo cristiano y cotidiano. Se trata de profundizar, consolidar, alimentar, hacer cada vez más madura la fe de quienes han optado por el seguimiento de Cristo en comunidad. Una vez entendido y recibida la vida y la fe como gracia y como don de Dios. Es tiempo de discernimiento y de opción vocacional, que dará origen a un proyecto de vida personal en comunidad al servicio del Reino.
5.Etapa de Inserción plena en la Iglesia: Comunidad adulta.
Paso a la comunidad adulta es el fruto del proceso anterior y viene significado por la inserción plena en la sociedad y en la iglesia, por vivir lo familiar, lo profesional y laboral, lo social y cultural desde la vocación propia al servicio del Reino.
PROYECTO PASTORAL JUVENIL DESEABLE
1. La realidad de la que se parte.
· Distintos niveles y grupos de jóvenes que acuden a la parroquia.
· Un proceso de atención a est@s jóvenes, tanto para la confirmación como para la postconfirmación.
· Un@s monitores que atienden a los distintos niveles.
· Una parroquia con experiencia de participación y de organización.
· Un proyecto Diocesano de Pastoral Juvenil
· Una realidad juvenil difícil, por los tiempos que corren.
· Unas expectativas complicadas en cuanto al futuro personal y social.
· Una indefinición en cuanto a lo que hay que hacer, sobre todo después de confirmarse.
· Una necesidad, por principio, de atender la pastoral juvenil en la línea que se viene haciendo y que se describe con claridad en el Proyecto Diocesano.
2. Retos de la Pastoral Juvenil
· Conseguir un equipo de animadores que, dotad@s de identidad propia como tales, y formad@s doctrinal y técnicamente, sean los principales ejecutores de la tarea evangelizadora de la juventud.
· Descubrir y ejecutar un proyecto común de Pastoral Juvenil en el que se inserte el trabajo.
· Lograr una coordinación supraparroquial que englobe el esfuerzo y los planteamientos.
2. Objetivos
Objetivo General:
“Que el joven descubra en Jesús la plenitud y el sentido de la vida impulsando, de forma progresiva, su participación y responsabilidad en la comunidad de creyentes y acompañando su compromiso en la acción evangelizadora y solidaria a favor del hombre y de la sociedad”.
Objetivos específicos:
· Iniciar al joven, desde la vivencia del grupo, en el conocimiento progresivo de la persona de Jesús.
· Profundizar, como grupo de fe, en la vivencia cristiana y el compromiso social.
· Madurar la vivencia de la comunión eclesial desde la misión evangelizadora de ser constructores del Reino.
4. Etapas
1ª. INICIACIÓN
· Crear un grupo humano acogedor donde, progresivamente, se vaya adquiriendo un clima de confianza que facilite el diálogo y la apertura a los demás.
· Ayudar a la clarificación personal del joven, descubriendo el mundo de sus valores y motivaciones vitales.
· Ser capaces de analizar crítica y constructivamente su propia experiencia de vida.
· Descubrir la persona de Jesús y los valores que transmite.
· Iniciarse en el sentido de la oración y de la celebración comunitaria de la fe.
2ª. PROFUNDIZACIÓN
· Profundizar en las claves esenciales del mensaje de Jesús.
· Descubrir, como grupo de fe, la necesidad de analizar, planificar, realizar y revisar la postura ante el mundo, a la luz del evangelio.
· Conocer las diferentes realidades sociales y eclesiales desde las que canalizar el compromiso.
· Profundizar en el sentido de la oración y de la celebración de la fe.
3ª. MADURACIÓN
· Descubrir la vocación personal como una clarificación del proyecto de vida.
· Asumir, en el sentido de la vida personal, las diferentes opciones vitales de cara a ser creadores de fraternidad, justicia y solidaridad.
· Fundamentar el compromiso y la acción en el seguimiento de Jesús, mediante la celebración comunitaria de la fe.
· Impulsar la presencia evangélica del compromiso y el servicio, en medio de la sociedad y de sus instituciones.
4ª. DESEMBOCADURA
· Consolidar el grupo de forma estable, consiguiendo una participación personal y activa en algún tipo de compromiso: Universidad, parroquia, Cáritas, ONG’s, ...
· Clarificar las opciones personales de vida, a nivel teórico y práctico, a través de la Revisión de Vida, en un proceso permanente de formación y de unificación fe-vida.
· Testimoniar personal y comunitariamente la fe en Jesús, a través de la acción y de la celebración.
· Asumir el compromiso de ser evangelizadores en el ambiente en el que se vive, fundamentalmente entre los jóvenes.
5. Los animadores
(Todo este proceso es absolutamente impensable sin un animador/ra –equipo de animadores- que facilite esta tarea, la viva y la acompañe)
· Estar convencid@ de que la opción por l@s jóvenes es una opción clave, al menos en una etapa de la vida, para que el Reino de Dios sea descubierto y hecho realidad en el mundo en el que vivimos.
· Amor a l@s jóvenes, siendo sensibles a su realidad, compartiendo sus gozos y esperanzas, sin diluirse entre ellos ya que l@s educadores deben ser referencia a nivel de fe y de compromiso.
· Vivir el mismo estilo de equipo entre l@s educadores que se propone a l@s jóvenes, programando, desarrollando y revisando la tarea que se realiza.
· El animad@r-educad@r es el motor de una nueva Iglesia y una nueva sociedad.
REUNIÓN DE RESPONSABLES
1. Saludo y presentación.
2. Presentación de los monitores: Lo que hace cada uno, cuánto tiempo lleva como monitor, las dificultades que encuentra, qué planteamientos tiene...
3. Exposición de las líneas diocesanas de Pastoral Juvenil.
4. Cómo organizarse: Niveles, grupos, responsables, materiales, coordinación, etc.
5. Cómo iniciar el curso.
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ITINERARIO DE LOS JÓVENES YA CONFIRMADOS
1. Planteamiento del grupo
2. Explicación del proceso de Pastoral Juvenil. (Hoja Parroquial)
3. Sentido de la “Desembocadura”:...
5. El papel del Responsable y el valor de la “organización”
PROCESO A SEGUIR DENTRO DEL GRUPO
1. El responsable ocupa el mayor espacio.
2. El grupo va asumiendo su responsabilidad
3. El responsable va “favoreciendo” espacio.
4. El grupo se consolida.
5. El grupo se inserta en un espacio más amplio, de acuerdo con las características de la organización.
6. Sus componentes van “asumiendo” responsabilidades dentro de la comunidad.
DESEMBOCADURA
Conexión con otros jj. en el mismo proceso.
Participación en actividades internas: monitores, coro, Proyecto Infancia, Tercer Mundo, Cáritas, ...
Participación en actividades externas: Universidad, barrio, ONG’s, grupos sociales, políticos, etc.